Ayer mismo una boliviana me decía de la suerte que tenia por estar aquí en España, donde la vida, la salud, el bienestar es real, y la pena que le invadía al recordar su tierra saqueada por un usurpador venezolano prepotente, que les impide desarrollarse como nosotros, con libertad, asegurando la igualdad de oportunidades a todos. Pobres bolivianos y venezolanos tener que supeditarse a la dictadura más dura, la de una falsa democracia, al frente un soberbio energúmeno, que pretende auto nombrarse presidente vitalicio, y encima con cachondeo, hacerle creer al mundo que lo hace democráticamente.
Si mal lo pasan los venezolanos, nosotros aquí no andamos muy lejos, cuando S.M. Don Juan Carlos advierte a Zapatero que abandona la tétrica reunión, y el libertador de las civilizaciones decide desafiar a la corona para continuar escuchando al macaco, se convierte en ese momento en otro macaco o macaquillo, por tanto, poco tenemos que envidiar a los venezolanos.
Aunque lo que realmente resulta bochornoso es que los responsables de mantener la paz, se dediquen a discutir públicamente, tanto uno descalificando, como otro imperando silencio. Hubiese quedado mejor el abandono de la sala, con la consecuente protesta a la presidencia del falso congreso hispano-americano.
Es hora de que no se reconozcan a los dictadores en las convenciones internacionales como si fuesen presidentes democráticos, ya que no juegan con las mismas reglas de juego que los demás, y lo peor que mantienen a su pueblo en la autentica miseria, manipulando la información, e inpidiendo que se desarrolle una clase media, factor clave para la sociedad del bien-estar. Pero esto último no le interesa a ningún truhán que disfruta del poder a base de la ignorancia de su pueblo.
La política internacional de los amigos de Zapatero nos empieza a costar cara, y si tenemos en cuenta el desmadre de Ceuta y Melilla, nuestras participaciones bélicas en Afganistán con muertos españoles, la desintegración de España en naciones, la llamada a las pateras, y un sin fin de barbaridades lo de la alianza de civilizaciones con talante nos va a costar caro, caro, caro……¿tanto como la guerra de Irak? Juzguen por si mismos.
La politica es una parte fundamental de la vida del ser humano urbanita, todos tenemos que opinar, resulta tan importante como votar.
2007/11/13
2007/11/02
DESPUES DE 1000 AÑOS SEGUIMOS SIENDO .....
Da escalofríos pensar en el siglo XI, cuando se realizaban juicios en la calle de forma popular y era la masa la que decidía la sentencia en el momento, y a continuación ante el clamor de la plebe enfurecida se llevaba a cabo la ejecución del reo. Sin derecho a presentar alegación alguna, sin derecho a contar su verdad, ni si quiera a ser escuchado. El pueblo siempre sediento de justicia, atropellaba los derechos que hoy llamamos fundamentales, es decir la presunción de inocencia, y el de un juicio justo.
Hoy los medios de comunicación audiovisuales, es decir televisión e Intérnete, realizan de forma inconsciente pero si instintiva esa labor de linchamiento que la plebe tanto ansiamos, a cambio de subir cuotas de audiencia, hoy los medios audiovisuales son jueces, parte y verdugos en una misma persona. Sin tener en cuenta la verdad, la justicia, ni si quiera la ley, lo que interesa es el morbo que genera audiencia.
Si el individuo que agredió a la inmigrante fuese un hijo o sobrino nuestro, merecería una riña y con una promesa de no volver a agredir a nadie nos daríamos por satisfechos. Mientras que si fuese la pobre chica ecuatoriana agredida, nuestra hija, nieta o sobrina, exigiríamos la cárcel del energúmero racista de forma inmediata e irrevocable. La ley en el código penal es clara: “sin un parte de lesiones no existe la agresión” , “si hubiese una intervención medica” sería una falta, y en el caso de dos o más intervenciones medicas hablaríamos de un delito, y seria en este segundo caso en el que podría haber cárcel.
Sin embargo todos seguimos pensando que susodicho elemento debería estar preso, sin darnos cuenta que el que realmente ha cometido un delito ha sido el responsable de custodiar los videos del metro que velan por nuestra “seguridad”.
Después de 1000 años seguimos igual, ahora a la Santa Inquisición le llamamos Medios Audiovisuales.
Hoy los medios de comunicación audiovisuales, es decir televisión e Intérnete, realizan de forma inconsciente pero si instintiva esa labor de linchamiento que la plebe tanto ansiamos, a cambio de subir cuotas de audiencia, hoy los medios audiovisuales son jueces, parte y verdugos en una misma persona. Sin tener en cuenta la verdad, la justicia, ni si quiera la ley, lo que interesa es el morbo que genera audiencia.
Si el individuo que agredió a la inmigrante fuese un hijo o sobrino nuestro, merecería una riña y con una promesa de no volver a agredir a nadie nos daríamos por satisfechos. Mientras que si fuese la pobre chica ecuatoriana agredida, nuestra hija, nieta o sobrina, exigiríamos la cárcel del energúmero racista de forma inmediata e irrevocable. La ley en el código penal es clara: “sin un parte de lesiones no existe la agresión” , “si hubiese una intervención medica” sería una falta, y en el caso de dos o más intervenciones medicas hablaríamos de un delito, y seria en este segundo caso en el que podría haber cárcel.
Sin embargo todos seguimos pensando que susodicho elemento debería estar preso, sin darnos cuenta que el que realmente ha cometido un delito ha sido el responsable de custodiar los videos del metro que velan por nuestra “seguridad”.
Después de 1000 años seguimos igual, ahora a la Santa Inquisición le llamamos Medios Audiovisuales.
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