Bendita crisis si pensamos que gracias a la crisis somos capaces de superarnos a nosotros mismos, si pensamos que el hombre tiene la capacidad de evolucionar, de modificar sus hábitos, pero eso si solo cuando forzamos la maquina, cuando el entorno nos obliga.
Por tanto gracias a las crisis los humanos evolucionamos, mejoramos aunque suponga un esfuerzo, aunque sudemos tinta china, cambiamos nuestras costumbres y por tanto nuestras ventajas cotidianas y nuestros problemas cotidianos, es decir para lo bueno y para lo malo. Todo cambia, los que están en posición ventajosa al resto la pierden, los que que estaban en desventaja consiguen posicionarse, si están atentos a la jugada. Lejos de la justicia, no hay que olvidar que lo justo o lo injusto es absolutamente subjetivo, depende quien opine y donde se encuentre si como reo o verdugo la justicia tienen una solución u otra, por lo tanto no hay que pensar que la crisis hace justicia, ni injusticia, simplemente hay que pensar que se abre un mundo de posibilidades para el que lo sepa aprovechar y posicionarse adecuadamente.
Posicionarse adecuadamente, adecuadamente, que quiere decir eso, pues ni mas ni menos que rodearse capacitarse organizarse para el que el momento que se termine la crisis ser capaz de rentabilizar más que los demás, y de los que ya estaban. Por tanto posicionarse adecuadamente es el objetivo a cumplir en momentos de crisis. El problema es que posicionase en momentos en los que dispones de recursos escasos en algún caso no dispones ni para comer, resulta casi imposible, pero ahí está la clave del éxito, en el ingenio para conseguirlo.
Lo que está claro es que si no hay crisis no hay oportunidades, no hay cambios, quien me iba a decir a mí que algún potentado inmobiliario, hoy estaría en la ruina más absoluta.
Luego despues de este razonamiento lo único que nos queda es pensar como posicionarnos en la medida de nuestras posibilidades, y esperar a que pase la crisis con el ingenio para comer todos los días.